Sitios construidos para dos públicos al mismo tiempo: la persona que decide si te contrata y el sistema, buscador o IA, que decide si te muestra. Rápidos, bilingües, medibles y sin plugins que se rompan cada tres meses.
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Casi todas las empresas tienen un sitio. Muy pocas tienen un sitio que trabaje. La diferencia se nota rápido: entra gente, nadie escribe, y cuando preguntas de dónde vino el último cliente la respuesta nunca es la web.
Las causas suelen ser las mismas. El sitio tarda en cargar, en teléfono se ve apretado, el contenido habla de la empresa en lugar de hablar del problema del cliente, y no hay una sola página que responda exactamente lo que la gente escribe en el buscador.
Y ahora hay un público nuevo: los modelos de IA que responden preguntas sin que nadie entre a tu sitio. Si tu información no está estructurada de forma que la puedan leer y citar, simplemente no existes en esa conversación.

Este sitio que estás leyendo es la prueba. Yo lo construí, yo lo posiciono y yo cargo con las consecuencias cuando algo baja.
He construido plataformas que atienden a miles de personas al mismo tiempo, no solo páginas de presentación. Eso cambia cómo pienso un sitio: primero la infraestructura y la velocidad, después el diseño, y el contenido escrito para responder algo concreto en lugar de rellenar espacio.
También he peleado el otro lado, el que casi nadie te cuenta: entidades, datos estructurados, indexación, canónicas, hreflang, y cómo aparecer bien cuando quien busca no es una persona sino un modelo. Reconozco el patrón de por qué un sitio no posiciona, y casi nunca es la palabra clave.
Trabajo sobre infraestructura de borde, sin dependencias frágiles. Un sitio que no depende de veinte plugins es un sitio que no se cae un viernes en la noche ni te obliga a pagarle a alguien para mantenerlo vivo.
El objetivo tampoco es tráfico. Es que la persona correcta llegue, entienda en diez segundos qué haces y tenga clarísimo cuál es el siguiente paso.

Un sitio corporativo completo suele ubicarse en el rango de cuatro a cinco cifras bajas según cantidad de páginas, idiomas y si hay que integrar sistemas. El trabajo de SEO continuo se cotiza aparte y por mes. Si tu sitio actual solo necesita arreglos puntuales, te lo digo y hacemos eso en lugar de venderte uno nuevo.
Los arreglos técnicos se notan en semanas. El posicionamiento por contenido es un trabajo de meses, y cualquiera que te prometa primer lugar en treinta días te está vendiendo humo.
Puedo, y a veces es lo correcto. Pero si el objetivo es velocidad y control, prefiero construir sin depender de plugins de terceros que se rompen solos.
Sí. Escribo las páginas principales contigo, porque el contenido es exactamente donde se gana o se pierde esto.
Es parte del trabajo. Implica estructurar tu información y tu entidad para que un modelo pueda entender quién eres y citarte sin inventar.
Lo audito primero. Muchas veces conviene arreglar y reescribir en lugar de empezar de cero, y sale más barato.
Una llamada para ver qué tienes hoy y qué le falta para traer consultas. Si solo necesitas dos arreglos, te digo cuáles son.
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