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29 de agosto de 2026 · 11 min lectura · Por Chiragx

Cripto Latin Fest 2026: resumen del evento en Bogotá

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Cripto Latin Fest 2026: resumen del evento en Bogotá

Qué fue Cripto Latin Fest 2026

La novena edición de Cripto Latin Fest se hizo en Maloka, en Bogotá, del 26 al 28 de agosto de 2026. Y no es un detalle menor: la Alcaldía de Bogotá lo declaró evento turístico emblemático de la ciudad, que es la clase de respaldo institucional que este sector lleva años persiguiendo y casi nunca consigue.

El formato se dividió en dos mundos:

  • 26 de agosto, Business Day. Cerrado, por invitación, con más de 150 ejecutivos C-level, reguladores, directores de inversión y desarrolladores de infraestructura.
  • 27 y 28, escenario abierto. Conferencias, paneles, talleres técnicos y networking, con más de 4.000 líderes de cripto y finanzas de más de 20 países.
Cola de asistentes en la taquilla de Maloka durante Cripto Latin Fest 2026 en Bogotá
La taquilla de Maloka, llena desde temprano.

El Main Stage fue un domo con inmersión visual de 180 grados. Suena a detalle de producción y no lo es: cambia por completo cómo se sostiene la atención de una sala de cuatro mil personas durante dos días.

Main Stage de Cripto Latin Fest 2026: un domo con proyección envolvente de 180 grados en Maloka, Bogotá
El Main Stage era un domo con proyección envolvente. Cambia por completo cómo se sostiene la atención de una sala llena.

Santiago Guzmán, director general del festival, resumió el cambio de época mejor de lo que yo podría: Latinoamérica "ha dejado de ser una región de mera especulación" para volverse un espacio de soluciones financieras diarias con stablecoins y Web3.

Eso se notó en el patrocinio, que este año vino de exchanges, minería, tokenización e infraestructura: OKX, BingX, EMCD, Liquid Manzana y muchos más. Cuando ese tipo de compañías paga por estar en la sala, la conversación ya no es la misma.

Y ahí también estuvo CryptoManji, mi proyecto de educación Web3 en español, como aliado del evento. No lo digo por vanidad: que la educación gratuita en español comparta muro con Oracle significa que ya cuenta como parte de la infraestructura del ecosistema, y no como el extra simpático del final del programa.

Si quieres ver de qué hablo, la academia de CryptoManji está abierta y es gratis: rutas que van desde nivel básico hasta desarrollo blockchain, con tributación cripto, marco legal de Web3, inteligencia artificial, RWA, DAOs y DeFi en medio. En español, sin saber programar y sin tarjeta; solo pide un correo para darte el acceso.

Muro de aliados de Cripto Latin Fest 2026 con el logo de CryptoManji junto a Oracle, HashRisk, Marketing Community y Techno Magazine
CryptoManji en el muro de aliados de la novena edición, junto a Oracle y el resto.

Mi panel: 2050, cómo se verá el dinero en el futuro

Panel 2050: cómo se verá el dinero en el futuro proyectado en el domo del Main Stage de Cripto Latin Fest 2026, con William Zuluaga, Chiragx Bhakta, Camilo Romero, Laura Marcela Forero y Ana Karina Caudillo
El panel proyectado en el domo, antes de empezar.

El panel se llamó exactamente así: "2050: ¿cómo se verá el dinero en el futuro?", y se hizo en el Main Stage, el domo. Las preguntas que pusieron sobre la mesa eran las correctas —cómo vamos a pagar, qué papel tendrán los activos digitales, si seguirá existiendo el dinero como lo conocemos hoy, y qué tecnologías van a cambiar nuestra relación con el valor.

Lo que hace que un panel sirva es que la gente mire el mismo problema desde sitios distintos, y ahí estuvo la gracia de este:

Llevó la conversación Camilo Romero, líder blockchain, que hizo lo que hace un buen moderador: sacarnos del guion.

Chiragx Bhakta en el panel 2050 del Main Stage de Cripto Latin Fest 2026, junto a Camilo Romero, William Zuluaga, Laura Marcela Forero y Ana Karina Caudillo
El panel en el Main Stage. De izquierda a derecha: Camilo Romero, yo, William Zuluaga, Laura Marcela Forero y Ana Karina Caudillo.

Es un título que invita a imaginar, y lo mejor del panel fue que la conversación se fue casi de inmediato hacia el presente en vez del futuro.

Ana Karina Caudillo puso el ejemplo que mejor resume el problema: en China ya pagas poniendo la cara frente a una cámara y sigues caminando. Eso no es 2050, es esta semana. Y al mismo tiempo, en nuestra región hay millones de personas que todavía no tienen una cuenta bancaria.

Ese contraste fue lo más valioso que salió de la hora. El futuro del dinero no llega a todos lados al mismo tiempo. Lo que en un país es una postal del mañana, en otro es un martes cualquiera, y en un tercero ni siquiera entra en la conversación porque el problema anterior sigue sin resolverse. Hablar de 2050 sin poner eso sobre la mesa es hablar de tecnología ignorando a la gente que la va a usar.

Lo que yo llevé: agentes que pagan solos

Mi parte fue bajar la discusión a algo que ya existe y casi nadie ha mirado: x402.

Es un estándar abierto que resucita el código HTTP 402 Payment Required, que llevaba décadas reservado y sin usar. Sirve para que un agente de IA pague por un servicio sin formulario, sin crear cuenta y sin tarjeta: pide el recurso, el servidor le responde 402 con el precio, el agente paga en stablecoins y sigue su camino. Es agnóstico de cadena y funciona sobre EVM, Solana y otras.

Lo creó Coinbase y hoy lo gobierna la Linux Foundation, a través de la x402 Foundation, con Cloudflare y Stripe en el cuerpo de gobierno y Visa, Mastercard, American Express, Google, Microsoft, AWS, Shopify y Circle entre los miembros fundadores. Cuando esa gente se sienta en la misma mesa, dejó de ser un experimento.

Pero mi punto no era la tecnología. Era la pregunta que aparece en cuanto la aterrizas: si el agente se equivoca, ¿quién responde?

Lo primero es separar dos cosas que se confunden todo el tiempo. El protocolo es código: reglas automáticas, sin oficina y sin dueño. La plataforma es una empresa, con nombre, con empleados y con dirección física. Cuando algo sale mal esa diferencia lo es todo, porque solo una de las dos te puede contestar el teléfono.

A partir de ahí la respuesta es una escalera, según dónde se rompió la cadena:

  • El agente hizo exactamente lo que se le pidió y la instrucción era mala. Responde quien dio la instrucción: el usuario, el dueño de la plata.
  • El agente se salió de la instrucción por un error de programación. Responde el desarrollador, que lo construyó y lo vendió. Eso es un producto defectuoso, y ya sabemos cómo se trata un producto defectuoso.
  • El contrato ejecutó tal como estaba escrito y a nadie le gustó el resultado. Responde quien lo aceptó. El código hizo su trabajo; al protocolo no le puedes reclamar, igual que no le reclamas a la carretera.
  • La plataforma prometió supervisión, límites o custodia y no los tuvo. Responde ella. Vender seguridad que no existe tiene nombre en cualquier jurisdicción.

Lo que nunca va a pasar es que responda el agente. Un agente no paga multas ni va preso. Por eso la responsabilidad no se puede automatizar: se puede distribuir, pero alguien humano firma abajo. Y cuando digo firmar no hablo de un papel, hablo de quién autorizó al agente, quién puso el dinero y quién le puso los límites.

La pregunta nunca es quién responde. Es quién autorizó.

Por eso darle identidad y reputación verificable a un agente no es una moda: es, literalmente, la infraestructura de la culpa. Sin identidad verificable no hay a quién señalar, y sin alguien a quién señalar no hay mercado, porque nadie serio pone capital donde no sabe a quién reclamar.

Si suena abstracto, piénsalo como el perro y el dueño: si el perro muerde, no juzgamos al perro. Preguntamos quién lo soltó, quién lo entrenó y quién dijo que no mordía.

Y a quien conteste que code is law: de acuerdo, el código ejecuta la ley. Pero el código nunca ha reparado a nadie. Ejecución y reparación son dos funciones distintas, y solo una de las dos la puede hacer una máquina.

Eso, y no la tecnología, es lo que va a decidir qué tan rápido una empresa deja que un agente le toque el dinero de verdad.

Por eso la pregunta que importa no es si el dinero será digital. Eso ya está decidido y discutirlo es perder el tiempo. Es quién fija su precio cuando el noventa y nueve por ciento del valor se mueva por rieles digitales.

Si la respuesta sigue siendo un banco central, entonces buena parte de lo que este sector prometió durante una década era marketing. Y si no lo es, hay que explicar quién ocupa ese lugar, porque el precio del dinero no se queda sin dueño.

Ese es el punto donde una conversación sobre 2050 deja de ser ciencia ficción y se vuelve una decisión de infraestructura que se está tomando ahora.

El dinero se vuelve digital, pero sigue teniendo precio

Estos días, Soren Azorian publicó un análisis en LinkedIn que aterriza casi exactamente lo que discutimos en el panel. Vale la pena leerlo completo, pero el argumento central es este:

"Money is becoming digital — but digital money still has a price."

Soren Azorian

Su punto es que las decisiones de la Reserva Federal no se quedan en la banca tradicional. Se filtran al valor del dólar, al costo del capital, a los tipos de cambio, a la liquidez del mercado, a la valoración de los activos digitales y a la economía de las stablecoins. Cripto opera veinticuatro siete, pero no opera fuera del sistema monetario global.

Esa distinción es la que más se pierde en esta industria. Una stablecoin mueve dólares más rápido y más barato: eso es real y es enorme. Lo que no hace es sacarte de la inflación, de las tasas de interés ni del valor de fondo del dólar que representa. Mejora el transporte del dinero, no su precio.

Y eso conecta directo con la pregunta del panel. Si el dinero digital sigue teniendo precio, y ese precio se fija fuera de la cadena, entonces 2050 no se decide en un protocolo: se decide en quién controla la unidad de cuenta. Soren lo plantea sin adornos, y por eso lo cito.

Aclaro de dónde viene esto, porque importa: Soren es fundador y CEO de Redline Labs, el holding donde vive REDFi, y él y yo somos socios en BBR Tek, CryptoManji y Bell N Desk. No lo cito como una voz neutral: lo cito porque construye la infraestructura de la que habla.

Y de ahí sale la conclusión práctica. Si el dinero digital sigue atado al dólar, lo útil no es huir del dólar: es llegar a él con menos fricción, desde donde estés, sin depender de que tu país tenga la relación bancaria correcta. Es justo lo que resuelve REDFi —cuenta en dólares, monederos de stablecoins y pagos globales en un mismo sitio, en 86 países y sin residencia en Estados Unidos—, y es lo que un fundador en Panamá, Bogotá o Tegucigalpa necesita el lunes por la mañana, no en 2050. Le dedicaré un artículo aparte contando cómo lo uso, porque se merece más que un párrafo.

El networking: quién estaba realmente en la sala

La calidad de un evento no se mide por el aforo, se mide por quién te puedes encontrar en el pasillo. Y en esta edición volvieron a subir la vara.

Zona de expositores y stands de Cripto Latin Fest 2026 en el atrio de Maloka, Bogotá
El pasillo de expositores, donde se arma la otra mitad del evento.

El Business Day del 26 concentró a más de 150 personas con capacidad de decidir: ejecutivos C-level, reguladores, directores de inversión y gente construyendo infraestructura de pagos. No asistentes curiosos, sino la clase de perfil que normalmente no comparte agenda con la comunidad. Y en los dos días abiertos había representación de más de veinte países, lo que en la práctica significa que las conversaciones no eran sobre un solo mercado local.

Sala llena de asistentes en una charla de Cripto Latin Fest 2026 en Maloka, Bogotá
Sala llena en una de las charlas de la novena edición.

Eso cambia el tipo de conversación que tienes en el pasillo. Cuando la persona al lado tuyo está resolviendo cumplimiento en un banco o montando rieles de pago en otro país, la charla deja de ser sobre precios y pasa a ser sobre cómo se construye algo que aguante auditoría. Esa es, para mí, la única métrica de un evento que vale la pena.

Asistentes en el cóctel de bienvenida de Cripto Latin Fest 2026 en Maloka, Bogotá
El cóctel de bienvenida, que es donde se cierran las conversaciones que empiezan en las charlas.

Lo que me llevo

Latinoamérica dejó de discutir si cripto sirve. Ahora discute quién pone la infraestructura, quién la regula y quién cobra el peaje. Es una conversación mucho menos emocionante y muchísimo más valiosa.

A Cripto Latin Fest vuelvo el año que viene. Cada edición ha subido la vara respecto a la anterior y esta no fue la excepción, así que la décima ya está en mi calendario.

Santiago Guzmán, cofundador de Cripto Latin Fest, con la chaqueta del evento a la entrada de Maloka, Bogotá
Santiago Guzmán, cofundador de Cripto Latin Fest, a la entrada de Maloka. Connecting LATAM to Web3, que es exactamente lo que hace este evento edición tras edición.

El próximo escenario es COPASO 2026 en Ciudad de Panamá, el 16 y 17 de septiembre, donde el tema es blockchain, IA y cumplimiento. Si te interesa esa cara del asunto, ahí nos vemos.

Y si estás tratando de aterrizar algo de esto en tu empresa —pagos, IA aplicada a operación, o simplemente entender qué de todo esto te toca— escríbeme y lo vemos con tu caso en la mano. También dejo recursos gratis con lo que uso yo, sin muro de pago.

Y si lo que quieres es aprender todo esto desde cero, la academia de CryptoManji es gratis y siempre lo ha sido. Ahí está lo que en el panel solo cupo en una hora.

Chiragx
Escrito por
Chiragx · Chiragx Bhakta
Asesor de IA y tecnología · Fundador de CryptoManji, BBR Tek, Bell N Desk y Nova Ignis
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